Cada quien se engaña con la mentira que mas le gusta

Cada quien se engaña con la mentira que mas le gusta

Cuando alguien miente sobre ti a los demás

Una mentira es una afirmación que se cree falsa, utilizada normalmente con el propósito de engañar a alguien[1][2][3][4] La práctica de comunicar mentiras se llama mentir. A la persona que comunica una mentira se le puede denominar mentiroso. Las mentiras pueden cumplir una serie de funciones instrumentales, interpersonales o psicológicas para los individuos que las utilizan.
Hannah Arendt habló de casos extraordinarios en los que se miente sistemáticamente a toda una sociedad. Dijo que las consecuencias de tales mentiras son «no que se crean las mentiras, sino que ya nadie cree nada». Esto se debe a que las mentiras, por su propia naturaleza, tienen que ser cambiadas, y un gobierno mentiroso tiene que reescribir constantemente su propia historia. En el extremo receptor no sólo se obtiene una mentira -una mentira que podría continuar durante el resto de sus días- sino que se obtiene un gran número de mentiras, dependiendo de cómo sople el viento político»[32].
Las máquinas poligráficas «detectoras de mentiras» miden el estrés fisiológico que soporta un sujeto en una serie de medidas mientras hace declaraciones o responde a preguntas. Los picos en los indicadores de estrés se supone que revelan la mentira. La precisión de este método es muy discutida. En varios casos conocidos, se ha demostrado que la aplicación de la técnica ha sido engañosa. No obstante, sigue utilizándose en muchos ámbitos, principalmente como método para obtener confesiones o para la selección de personal. La falta de fiabilidad de los resultados del polígrafo es la base de que dichas evaluaciones no sean admisibles como prueba judicial y, en general, la técnica se percibe como pseudociencia[34].

Diferencia entre mentir y no decir la verdad

Aunque los estudios de laboratorio sobre la mentira han producido resultados interesantes, los críticos pueden señalar muchas características que podrían limitar su generalidad al engaño en el «mundo real». La mentira la realizan individuos que no tienen experiencia en el engaño. Dado que la mentira se realiza a petición del experimentador, puede diferir cualitativamente de la mentira no sancionada en contextos sociales. La mentira en el laboratorio no beneficia, en sí misma, al mentiroso, ni causa un daño evidente al objetivo de la mentira.
Este capítulo considera el engaño en un contexto más amplio. Comenzamos con una revisión de los intentos de proporcionar un marco para entender el engaño y la mentira. Algunos de esos intentos estaban dirigidos a construir teorías del engaño; otros, a comprender cómo los individuos corrientes conceptualizan el engaño. Nos centramos en estos últimos enfoques para determinar si, en principio, es posible detectar si un determinado individuo está siendo veraz o está tratando de engañar. A continuación, proponemos otros paradigmas de investigación para complementar el estándar. El objetivo de este nuevo paradigma es comprender cómo los diferentes grupos culturales y subculturales representan el engaño y sus implicaciones morales. Como se ha comentado en el capítulo 9, se puede esperar que un individuo «filtre» señales de engaño cuando ha violado una norma cultural; por lo tanto, es importante saber cuáles son las normas culturales y qué constituye una violación para ese individuo.

Ejemplos de engaño en la vida cotidiana

¿Crees que podrías detectar a un mentiroso si lo intentaras? Lo más probable es que no pueda: Por término medio, la capacidad de una persona para detectar una mentira no es mejor que el azar, según la Asociación Americana de Psicología (APA). Afortunadamente, si te preguntas por qué tu pareja no está actuando bien o qué pasa con tu mejor amigo que parece estar ocultándote algo, hay ciencia detrás de cómo saber si alguien está mintiendo. De hecho, el campo de la investigación está en constante evolución, gracias a la tecnología (léase: la llegada de herramientas de mapeo cerebral e inteligencia artificial para la detección de mentiras). Para detectar una mentira, primero hay que establecer una línea de base sobre cómo actúa alguien cuando dice la verdad, señala el doctor Maurice Schweitzer, investigador del engaño y profesor de la Escuela Wharton de la Universidad de Pensilvania. Así que si tu pareja siempre es habladora, lo más probable es que la divagación sea normal, mientras que el silencio podría ser un poco impreciso.
Este contenido es creado y mantenido por un tercero, e importado a esta página para ayudar a los usuarios a proporcionar sus direcciones de correo electrónico. Puede encontrar más información sobre este contenido y otros similares en piano.io

Autoengaño

La gente se engaña a sí misma todo el día. Nos decimos a nosotros mismos que somos más inteligentes y más guapos que nuestros amigos, que nuestro partido político no puede hacer nada malo, que estamos demasiado ocupados para ayudar a un colega. En 1976, en el prólogo de El gen egoísta, de Richard Dawkins, el biólogo Robert Trivers propuso una novedosa explicación para estos prejuicios egoístas: Nos engañamos a nosotros mismos para engañar a los demás, creando una ventaja social. Ahora, después de cuatro décadas, Trivers y sus colegas han publicado la primera investigación que apoya su idea.
Los psicólogos han identificado varias formas de engañarnos a nosotros mismos: recopilación de información sesgada, razonamiento sesgado y recuerdos sesgados. El nuevo trabajo, que se publicará en la revista Journal of Economic Psychology, se centra en la primera: el modo en que buscamos la información que apoya lo que queremos creer y evitamos la que no lo hace.
En un experimento, Trivers y su equipo pidieron a 306 participantes en línea que escribieran un discurso persuasivo sobre un hombre ficticio llamado Mark. Se les dijo que recibirían una bonificación en función de su eficacia. A algunos se les pidió que presentaran a Mark como simpático, a otros se les indicó que lo describieran como antipático y al resto se les indicó que transmitieran cualquier impresión que se formaran. Para obtener información sobre Mark, los participantes vieron una serie de vídeos cortos, que podían dejar de observar en cualquier intermedio. Para algunos espectadores, la mayoría de los primeros vídeos presentaban a Mark de forma positiva (reciclando, devolviendo una cartera), y se fueron oscureciendo gradualmente (insultando, pegando a un amigo). Para otros, los vídeos pasaron de la oscuridad a la luz.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para fines de afiliación y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Configurar y más información
Privacidad